GALERIA DE CUADROS MÚLTIPLE


HORIZONTALES
VERTICALES
GALERÍA PRIVADA NO EXISTENCIA HORIZONTALES NO EXISTENCIA VERTICALES

 

Cuando con mi caballete y la caja de pinturas a cuestas, rebuscaba por los rincones de donde iba a exponer los temas que llevar a mis telas, siempre quería que esos rincones formaran parte de mis cuadros, en la perduración de los momentos que vivía intensamente.

 

Cámara en ristre también quería plasmar la luz, los colores y las sombras que observaba con admiración y anhelo, que rodeaba a aquellos paisajes.

 

En mis recuerdos están los días que viví en Vallbona de las Monjas, pernoctando en su Monasterio de las Monjas Cirtercienses y conviviendo con ellas en los momentos del rezo en su capilla y las comidas en el sencillo comedor. Las estancias en el claustro permitieron dibujar los capiteles, columnas y otros arabescos que se observaba.

 

Los almendros en flor de L'Ametlla del Vallés, al pié de sus escarpadas montañas, fueron motivo de gozo al plasmar sus flores en los lienzos, aquellas en que el blanco se entremezcla con el rosado y los pistilos anaranjados y que los verdes de las márgenes de los campos alcanzaban su brillantez.

 

Otros lugares del Pirineo oscense obligaron a recorrer para preparar los temas para Ansó y Hecho. Allí los paisajes rurales motivaron llenar de sus escarpadas montañas telas para la exposición.

 

Algunos momentos tuve que vivir para las marinas de Cadaqués, Tossa o Sant Feliu de Guixols creando innumerables temas marinos que compartir en las exposiciones.

 

Caminar por Barcelona, Zaragoza, Teruel, Logroño, Pamplona y otras ciudades fueron el cúmulo de investigar lugares para pintar.